domingo, 21 de febrero de 2010

En Pisa todavía lloran a Maurizio Mian, el mecenas incomprendido


De gran poder y fiabilidad económica. Así se describe desde Pisa a Maurizio Mian y su familia, propietaria del Istituto Farmacéutico Gentili, uno de los más importantes de Italia y propiedad de la señora Gabriela Gentili, su madre. Fue en la ciudad de la torre inclinada donde el futuro inversor de la SD Ibiza (él mismo lo ha reconocido en la prensa transalpina: 'Mian deja el Cecina y se va a Ibiza', titulaba el Tirreno en su edición del 14 de febrero) dejó una positiva impronta que aún perdura.

Y no sólo porque sea la Toscana su tierra, sino porque realizó una labor en el Pisa Calcio que todavía muchos loan. Tanto que incluso Facebook cuenta con un grupo con cerca de medio millar de personas que reclaman su vuelta a la sociedad. Desde allí se le define como una persona innovadora y progresista, a la par que fiable. Eso sí, se señala la necesidad de que se le conceda la posibilidad de desarrollar su idea del espectáculo y repercusión multimedia ligada a la actividad futbolística de la sociedad. Se dice que deportistas e instituciones todavía se lamentan por haber dejado escapar la tutoría de Maurizio y su madre.

Mian compró el Pisa Calcio en 2002, y rápidamente rozó la promoción a la Serie B (equivalente a la Segunda División – Liga BBVA Adelante española). Faltó poco, muy poco, para conseguir un milagro que se escapó en la prórroga del partido correspondiente al play-off de ascenso. La siguiente oportunidad llegaría meses después: el Pisa debía ser repescado para subir por méritos deportivos, pero en su lugar fue elegida la Fiorentina (esa que ayer jugó nada menos que contra el Bayern de Munich en octavos de Liga de Campeones). Lejos de rendirse por la injusticia, el patrón pisano inició inmediatamente una lucha contra los poderes futbolísticos de la era ‘calciopoli’ (también conocida como ‘Moggigate’) que no surtió ningún efecto.

La falta de buenos resultados deportivos unida a la falta de comprensión de la forma de ver el fútbol y todo lo que le rodea de Gentili propició que su proyecto fuera contestado por amplios sectores de la sociedad de Pisa (no olvidemos que hablamos de una ciudad que no llega a los 90.000 habitantes y de alta tradición artística y nobiliaria). En 2005, y 20 millones de euros de inversión después, la familia cedió a título gratuito la sociedad a Covarelli. Éste conseguiría llevar al Pisa Calcio a la Serie B, pero endeudándola enormemente hasta el traspaso de la misma a un tal Luca Pomponi, con quien la temporada pasada volvería a bajar, provocando al mismo tiempo la quiebra del club.

Lejos de mantenerse impasible y a pesar de haber dejado al club con las cuentas saneadas, Gentili acudió en verano al rescate ofreciéndose para realizar un ‘préstamo puente’ y una donación de un millón de euros. Desafortunadamente para los ‘tifosi’ toscanos, la ingente deuda contraída hizo los esfuerzos inútiles.

En Pisa, la ciudad con el Duomo más famoso del mundo, se echa de menos a Maurizio Gentili. En Ibiza no se encontrará con similar baptisterio, pero sí con una entidad aún más inclinada que la torre símbolo de la villa toscana y una idiosincrasia no menos complicada. ¿Será capaz de enderezarla? ¿Entenderá la sociedad pitiusa su forma de hacer las cosas?

Una colaboración del blog Centro di Gravità para Futbol Pitiuso Ibiza.

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